Pipi Vela, el Legendario Bardo de la Amazonía

En el año 1992 hice un viaje de Cusco a Brasil para visitar a unos amigos. Mi primera parada fue en la metrópolis de Iquitos en la selva amazónica peruana, en tiempos pasados uno de los lugares más ricos de América del Sur debido al auge del caucho a principios del siglo 19.
Iquitos tiene un edificio de estructura metálica construido por el famoso arquitecto Eiffel el cual está casona esta en la plaza principal.  Además tiene un hermoso malecón enmarcado por mansiones de principios del siglo 20 con fachadas de azulejos (los azulejos fueron importados en su mayoría de Andalucía). Paseando relajadamente por el ‘Malecón’ uno puede transportarse fácilmente al pasado e imaginarse escuchar los sonidos de pianos importados desde Italia que alguna vez sonaban desde las ventanas altas de los edificios, pianos tocados por las hijas de familias acomodadas de descendencia europea, mientras que sus padres entretenían a sus invitados vertiendo té en exquisitas tazas de porcelana importadas de China…
Algunas de las mansiones se encuentran en un estado de deterioro deplorable, en algunos casos solo quedan las impresionantes fachadas ahora invadidas de la maleza que se apoderó de los patios de las casonas. Vimos algunas de estas ruinas en ubicaciones privilegiadas en ´’oferta’ por medio millón de dólares o más… Un emprendedor británico había comprado el inmueble donde rodaban escenas de la película peruana ‘Pantaleón y las Visitadoras’ en el año 2000 en el ‘Malecón’, la aclamada película peruana basada en la entretenida novela de Mario Vargas Llosa del mismo nombre. En este lugar construyó lo que seguramente deben ser los alquileres vacacionales más encantadores de la ciudad que ofrecen vistas espectaculares del río Amazonas. En nuestra reciente visita pasamos horas ‘en casa’ disfrutando, viendo el juego de luces sobre el río, especialmente al amanecer y al atardecer.
Pero en el 1992 aquél era más o menos el lugar donde estaba el antiguo puerto, y el ambiente allí en ese entonces me hacía recordar la famosa película de Werner Herzog de nombre ‘Fitzcarraldo’. Los barcos de vapor atracaban aquí y los barcos de carga se descargaban. Grandes racimos de plátanos, sacos llenos de raíces de yuca y papayas fueron enviados desde aquí a los mercados.
Era un lugar lleno de actividad bulliciosa. Al final de la tarde fui a uno de los bares construidos de madera con mesas al aire libre y rodeado de árboles cargados de camaleones, y observé las actividades con fascinación, disfrutando de una cerveza fría (o tal vez dos).
No estoy muy segura de si era aconsejable pasar el rato allí como una mujer viajando sola, pero si no lo fuera, ciertamente tenía protección, ya que allí conocí por primera vez a Pipi Vela, icónico artista de Iquitos, y un verdadero caballero. Nunca olvidé su nombre (que sabiamente me había repetido varias veces) ni aquel encuentro.
Así que estuve muy emocionada cuando nos reencontrarnos con él en julio de este año 2019. (Lo había encontrado en Facebook e hice contacto). Aunque no lo había visto en más de 27 años y dudaba de que recordara nuestra última reunión, fue como encontrarse con un viejo amigo. Compartimos un almuerzo en el malecón con una serenata que nos hizo Pipi con su maravillosa música.
Otro día tuvimos el honor de ser invitados a lo que el llama su “mansión desolada” en las afueras de Iquitos, donde nos invitó agua de coco y licores caseros de la selva elaborados de plantas maceradas. Ya habíamos comprado un ejemplar de su interesante libro, ‘Los profetas nacen en la Amazonía’, lleno de memorias, historia local, filosofía y poesía.
Pero ahora nos mostró sus preciados cuadros de pintura una por una. ¡Qué gran talento alberga este gran hombre, con un alma libre e inquieto como de gitano y a la vez tierno y dulce!
Para nosotros Pipi Vela encapsula el espíritu de Iquitos de los tiempos de antaño y es hora de que las autoridades locales reconozcan el tesoro que tienen en él, tanto en Iquitos, Chazuta y Nauta (dedicó una hermosa canción a Nauta por ejemplo).
Nos entristeció ver que este gran artista apasionado con un talento tan destacado, una celebridad conocida como el ‘Príncipe de la Amazonia’, ahora vive casi olvidado por el mundo. Sus monumentales composiciones poéticas me persiguen. Pipi aún tiene el mismo espíritu de juglar errante y viajero gitano como en su juventud, y se le puede encontrar deambulando por el malecón de Iquitos o la plaza de Nauta con su guitarra sobre el hombro, ansioso por deleitar a los visitantes y residentes locales con una serenata. Esperamos que nuestras humildes presentaciones en YouTube ayuden a este magnífico bardo cantautor a ampliar a su público en la era cibernética actual. ¡El talentoso Pipi merece ser escuchado al igual que sus oleos merecen ser exhibidos! Puedes escuchar su hermosa música a continuación:

http://youtu.be/UsP2jI_r6ww

http://youtu.be/Ih-MID3UOmg

Contratos y Contacto: Pipi Vela, Cel. +51-971261214

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